- Reconocer dónde comienza la verdadera maestría
- Escuchar al propio Ser Divino
- Aprender a obedecer antes de comandar
- Fortalecer el discernimiento y reconocer el orgullo espiritual
- Asumir la responsabilidad por la energía que calificamos
- Realizar el Plan Divino con paciente humildad
- Continúa el estudio de la automaestría
El dominio del propio ser y la responsabilidad por el uso de la energía son temas de Discursos del YO SOY: El Gran Libro de Oro de Saint Germain. Te invito a conocer mi edición de los discursos completos con sus decretos originales, para acompañar tu estudio y aplicación.
La verdadera humildad irradia desde el corazón. El Morya, Saint Germain y Serapis Bey explican cómo escuchar, desarrollar el discernimiento y asumir la responsabilidad por la propia energía. Los siguientes pasajes reúnen sus enseñanzas sobre estas cualidades y la automaestría.
Reconocer dónde comienza la verdadera maestría
Saint Germain
Cualquier maestría que el individuo haya alcanzado sobre sí mismo, sus asuntos o su mundo es siempre, y debería ser, una Cámara Sagrada: un Santuario Interno en el cual ningún otro individuo inquisitivo puede entrometerse. Nadie puede alcanzar la maestría mediante el deseo del ser externo de encontrarla dentro de otro.
Buscar, encontrar y aplicar la Ley del propio Ser es el camino seguro del estudiante hacia la maestría, y solo cuando el individuo la haya alcanzado por sí mismo podrá comprender realmente qué es la verdadera maestría. Solo hay una maestría que buscar, y es la que se ejerce sobre el propio ser externo.
Uno podría caminar al lado de un Maestro durante años y no descubrirlo hasta que sus propias Facultades Internas le revelaran el hecho. Uno podría vivir en la misma casa con un Maestro durante años y no saberlo hasta que surgiera alguna crisis que hubiera que resolver y, de ese modo, se revelara el Poder Real.
Que un Maestro discuta o revele su propio logro de maestría sería disipar sus propias fuerzas, y no puede hacerlo en ningún momento.
Escuchar al propio Ser Divino
Saint Germain
Si un estudiante tiene la fortuna de vivir una hermosa experiencia y luego la comenta con otros, generalmente se vierte tanta duda hacia él que pronto comienza a dudar de sí mismo. Es realmente curioso lo convincente que puede resultar el argumento de otra persona. Si un estudiante escucha el argumento de alguien más, ¿por qué no ser al menos igual de justo con su propio Ser Divino y escuchar Su Poder y Su Bien, tal como se expresaron a través de la Experiencia Interna?
Aprender a obedecer antes de comandar
El Morya
Al representar Yo el positivísimo Rayo de Poder, la humanidad no comprende que la humildad espiritual, la rendición de la voluntad personal y la sumisión absoluta de la personalidad constituyen los requisitos para quienes solicitan ser exponentes de la Voluntad de Dios para los demás hombres. ¡Tiene derecho a comandar quien primero ha aprendido a obedecer!
El chela que desea realmente conocer la Voluntad de Dios, debe estar dispuesto a poner de lado todas las opiniones preconcebidas, a protegerse de los «soplos» conscientes e inconscientes (más sutiles) de su naturaleza inferior, y de la casi imperceptible inclinación a revestir los deseos de la personalidad con la vestidura glamorosa y vanagloriosa de «la Voluntad de Dios», obviando así las incómodas espinas de la conciencia. El sinceramente pedir la Voluntad de Dios, el insistir en la Iluminación en cuanto a Su propósito y designio, y el vivir en un estado de «gracia escuchante», es convertirse en uno de los pocos que en verdad «se encarga de los negocios del Padre».
Fortalecer el discernimiento y reconocer el orgullo espiritual
El Morya
La primera oportunidad y obligación de los Hermanos del Primer Rayo, es la de ayudar a toda inteligencia auto-consciente a encontrar dentro de sí la Voluntad de Dios. No es nuestro propósito ni nuestro servicio causar que ninguna de tales inteligencias se recueste de Nosotros en cuanto a direcciones o indicaciones, situación la cual a la larga debilitaría más que fortalecería el desarrollo de dicha inteligencia. Nosotros CONOCEMOS la Santa Voluntad de Dios, y — siempre y cuando se Nos invite a hacerlo— ofreceremos sugerencias y consejo que el individuo estará en libertad de aceptar o rechazar de acuerdo a su propio desarrollo y capacidad para recibir la sabiduría allí contenida.
Ningún verdadero maestro o gurú (Ascendido o no ascendido) debilitará las facultades discernidoras del chela, sino que más bien fortalecerá y animará el desarrollo de tales facultades al orientar gradualmente al ser externo hacia el propio mentor inteligente del chela dentro de sí mismo (por ejemplo, el Santo Ser Crístico). No obstante, muchos utilizan esta mismísima libertad para explotar y exteriorizar algún motivo personal.
Los pocos se expanden en conciencia y gracia a través de la proximidad al Maestro, y la expresión manifiesta de tal expansión de Divinidad es la VERDADERA HUMILDAD, la cual irradia desde el corazón y no es un vestido que se pone encima de la vestidura engañosa de orgullo espiritual y del deseo de labrarse una «posición» en el mundo de la forma.
Asumir la responsabilidad por la energía que calificamos
Saint Germain
Cuando saben que la Energía de Dios llega al individuo absolutamente Pura y Perfecta, entonces tienen que darse cuenta de que es el individuo quien vuelve a calificar esa energía e impone sobre ella su propia cualidad impura. Esta Energía Pura de Dios se proyecta mediante el esfuerzo consciente del individuo, y él tiene que imponerle alguna clase de cualidad, porque ese es su privilegio como Creador.
Todos están calificando constantemente esta energía que se vierte continuamente. Cada uno está vertiendo sin cesar su color en ella a través de su propia conciencia.
Todo estudiante tiene que asumir la responsabilidad de su propia actividad al calificar la energía que envía. No permitan que, en el sentido humano, el elemento tiempo determine lo que hacen, sino entren en ello con alegría y perseveren hasta que se manifieste.
Sean como un soplete. Si se mantienen firmes en la Poderosa Presencia de Dios como el Actor que realiza la actividad, entrarán en la plenitud y Perfección de todo, listo para su uso ahora. Todo logro permanente tiene que venir mediante el esfuerzo autoconsciente del individuo.
Realizar el Plan Divino con paciente humildad
Serapis Bey
El proceso de Ascensión es el Plan Divino para toda corriente de vida, y cuando el hombre finalmente detiene su distorsión voluntariosa de la sustancia de Dios— al encontrar suficientemente desagradables figuras de su propia creación-, hemos dado un paso en la dirección correcta. Sin embargo hay un gran paso entre dicha insatisfacción y el momento en que el individuo disolverá voluntariamente sus creaciones distorsionadas, en que invocará a la Presencia Maestra para pedirle el Plan Divino, y luego tendrá la paciente humildad requerida para realizarlo, moldeando la energía y sustancia del plan terrenal, de acuerdo con el plano que reposa en el corazón de la Presencia.
Solo puede encontrarse y estudiarse el plano en desprendida humildad, y ese plano comenzará a brillar a través de la forma de carne a medida que el individuo esté sinceramente decidido a utilizar todos sus talentos y energía únicamente de acuerdo con la Voluntad de Dios.
Continúa el estudio de la automaestría
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