- Evitar la crítica y el juicio de las apariencias — Saint Germain
- El odio nunca ha curado al odio — Saint Germain
- No constituirse en juez de los demás — Saint Germain
- La ayuda silenciosa del amor — Saint Germain
- Cerrar la puerta a los pensamientos de crítica — Saint Germain
- Gobernar la atención y el propio mundo — Saint Germain
- Perfeccionar el propio mundo — Maestro Jesús
- Lecturas para continuar el estudio y la aplicación
Para acompañar el gobierno de tus pensamientos y sentimientos, conoce Discursos del YO SOY: El Gran Libro de Oro de Saint Germain. Reúne los 33 discursos completos con sus decretos originales. Si deseas elegir otra lectura, visita el catálogo completo de mis libros.
Selección de pasajes de Saint Germain y del Maestro Jesús.
Evitar la crítica y el juicio de las apariencias — Saint Germain
Por tanto, TODO VERDADERO ESTUDIANTE SE ABSTENDRÁ DE TODA CRÍTICA, PRESCINDIENDO DE CUÁLES PUEDAN SER SUS APARIENCIAS. La gente está muy propensa a emitir juicio sobre otros, fijándose únicamente en las apariencias y dejando que la crítica se desenfrene, sin importar cuál pueda ser la Verdad.
El odio nunca ha curado al odio — Saint Germain
¡Oh, qué lástima que la humanidad haya creído por tanto tiempo y muchos individuos muy sinceramente también, que se puede curar el odio, la condenación y la crítica con esas mismas cualidades! ¡Qué vano y trágico ha sido ese falso concepto! Créeme, ¡oh, hijo de la Luz!, el odio nunca ha curado al odio y nunca lo curará. La condenación y la crítica nunca curaron su igual, porque como les hemos dicho tantas veces: «Aquello en lo que tu atención y visión se fijan, lo estás calificando y forzando dentro de tu mundo a residir y actuar allí».
A pesar de lo que hemos dicho y dictado, muy poquito se ha entendido sobre lo mucho que la personalidad está constantemente calificando la misma atmósfera y condiciones alrededor de ella con las cosas que no quiere, a través de la creencia de que puede continuar teniendo cualquier clase de sentimiento, hablar de palabras de discordia, odio y limitación, y no ser afectado por ello. Este concepto obstinado y falso de la humanidad ha llenado el mundo con toda clase de perturbaciones.
No constituirse en juez de los demás — Saint Germain
SÓLO TE CONCIERNE TU PROPIA ACTIVIDAD Y TU MUNDO. NO TE INCUMBE JUZGAR A OTRO PORQUE TÚ NO CONOCES LAS FUERZAS QUE LO INFLUYEN A ÉL NI A SUS CONDICIONES.
De manera, amados estudiantes, que ninguno de aquellos que buscan la Luz se constituya en juez de ningún hijo de Dios.
La ayuda silenciosa del amor — Saint Germain
Es realmente insensato que uno de los Hijos de Dios se ponga a juzgar a otro, ya que hacer esto significa que no estamos ejerciendo la plena confianza en la Magna Presencia de Dios anclada en el corazón de todas y cada una de Sus Creaciones. El que cada uno le hable a la Magna «Presencia» en el otro, pidiéndole que ejecute y manifieste Su Gran Perfección en todas las actividades externas, sería la manera ideal y correcta utilización de nuestro pensamiento, y produciría resultados mayores allende la comprensión de lo externo.
Vamos a suponer que alguien a quien amamos mucho esté actuando disparatadamente. ¿Qué es lo primero que hace el mundo en general? Pues juzgarlo y criticarlo. La cosa más poderosa que se pueda hacer en pro de esa persona es llenarlo de amor y conocer mentalmente «YO SOY DIOS EN ACCIÓN LA ÚNICA INTELIGENCIA Y ACTIVIDAD CONTROLANDO A ESTE HERMANO O HERMANA». Continuar hablándole mentalmente a su conciencia es la más grande ayuda que se puede dar.
Muchas veces los argumentos verbales con semejante individuo forman una condición antagónica, intensificando en vez de borrar la actividad. En el trabajo silencioso lograrías tu objetivo con absoluta certeza.
Cerrar la puerta a los pensamientos de crítica — Saint Germain
Cada vez que pensamientos molestos o de crítica traten de entrar en tu conciencia, cierra la puerta rápidamente y ordénales que se vayan para siempre. No les des chance de que tomen terreno, recordando siempre que tienes la fuerza y el poder sostenedor de la «Poderosa Presencia YO SOY» para hacer esto. Si tienes dificultad en cerrar la puerta, háblale a tu «Presencia YO SOY» y dile: «¡Mira, necesito ayuda. Cuida de que la puerta esté cerrada a esta molestia y ciérrala para siempre!».
Callarse ante la discrepancia en otro es mucho peor que la crítica hablada, porque se está permitiendo que la fuerza se acumule. Cuando alguna discrepancia llame tu atención, simplemente dile a tu Presencia YO SOY: «La Presencia YO SOY está dentro de esa persona, y lo humano no me concierne». No importa que sea una persona o un objeto inanimado, el momento que veas imperfección, estás forzando esa cualidad en tu propia experiencia. Esto es tan importante que nunca se insistirá lo suficiente.
Gobernar la atención y el propio mundo — Saint Germain
Los estudiantes se preguntan algunas veces por qué tienen que manejar tantas condiciones en su experiencia, cuando se vuelven más y más sensibles. Es porque cuando ven una apariencia, que han sido enseñados que no es real, dejan que su atención se fije en ella, y no solamente la invitan, sino que la fuerzan dentro de sus propios mundos y después tienen que luchar para poder liberarse de ella. Esto se puede suprimir si instantáneamente se quita la atención de la apariencia y se reconoce que «YO SOY, YO SOY, yo sé que «Yo Soy» libre de esta cosa para siempre». No importa lo que sea.
Claro que todo esto viene por falta de autocontrol del individuo o de una renuencia a usar ese autocontrol para gobernar lo externo. Hay dos condiciones que se manifiestan claramente en los estudiantes: Una, que está lo suficientemente deseoso para hacer el esfuerzo, pero que sin saberlo permite que su atención se fije en las cosas indeseables. El otro, a través de una cualidad de testarudez, no desea hacer el esfuerzo necesario para conquistarlas.
Perfeccionar el propio mundo — Maestro Jesús
El estudiante debe mirar constantemente dentro del yo humano y ver qué hábitos o creaciones que necesitan ser arrancados y arrojados se alojan allí, porque solamente negándose a permitir que existan hábitos tales como juzgar, condenar o criticar, puede él liberarse. La verdadera actividad del estudiante es la de perfeccionar su propio mundo, y no lo podrá hacer mientras vea imperfección en el mundo de otro Hijo de Dios.
Se te han dado maravillosas afirmaciones para gobernar armoniosamente la vida y el mundo. Aplícalas con determinación y tendrás éxito.
Lecturas para continuar el estudio y la aplicación
En Instrucción de un Maestro Ascendido encontrarás discursos de Saint Germain y decretos, con el autocontrol y el gobierno del pensamiento y del sentimiento entre sus temas. Puedes alternar esta lectura con El Gran Libro de Oro de Saint Germain o buscar otra obra en el catálogo de mis libros.











